De manera tradicional, todo entrenamiento aconsejado al momento de perder grasa siempre fue el aeróbico. Se trata de una extensa duración y con baja intensidad usando el 55-66% de VO2 máx. Claro, eso es a criterio de cada entrenamiento.

En la actualidad, el más recomendado a la hora de disminuir ese tejido graso es el HIIT (High Intensity Interval Training). Asimismo, puede traducirse como “entrenamiento de intervalos de gran intensidad”. El HIIT es una técnica empleada para los ejercicios cardiovasculares que se hacen en periodos de gran intensidad. Dichos ejercicios van intercalados teniendo un momento de descanso realmente extenso.

Han sido empleados distintos programas para el adelgazamiento con la misión de disminuir todo porcentaje graso. Es con una baza de gran intensidad que tiene el objetivo de quemar grasa. Todo ello gracias al efecto que produce y que es residual durante cada rutina. De esa forma se ha invertido el ejercicio al volumen bajo de un entrenamiento semanal. Usualmente basta con 30 minutos por sesión durante 3 días a la semana.

La manera más usual de poder practicar HIIT es ejecutando diversas rondas de sprints o carrera con bicicleta. Las dos alternativas deben ejecutarse teniendo un momento de descanso entre ellas. Sin embargo, no se debe confundir lo que es el HIIT con el HIPT (High Intensity Power Training). Se trata de un método que usan en CrossFit, Rutbulence Training, Boot Camp.

¿Qué es el exceso de consumo de oxígeno postejercicio?

También llamado EPOC o efecto térmico residual del entrenamiento es simplemente la ingesta energética que se da durante una sesión. Es decir, el organismo luego de cada entrenamiento para poder recuperarse, mantiene elevado el gasto calórico. Esto lo hace en el transcurso de las siguientes 48 horas lo que da un beneficio a la disminución del porcentaje graso.

Es por ese motivo que si bien son parecidas las pérdidas de grasa durante alguna sesión entre HIIT y un entrenamiento convencional. Gracias al HIIT el gasto de energía que se da estará incrementándose en el transcurso de los próximos dos días. Lo bueno de esto, es comprender que todo tipo de ejercicio puede tener un efecto térmico residual. Se trata de un gasto calórico logra alcanzar un 10% de la tasa metabólica que presenten (TMB). También consigue extenderse hasta llegar a las 7 horas entrantes luego de la sesión. Todo depende de la intensidad que apliquen en el entrenamiento.