¿Estás entrenando demasiado y corres el riesgo de sufrir una lesión? A continuación, te indicamos cómo saber si estás exagerando con el ejercicio.

Así que finalmente te has motivado para hacer ejercicio, y ahora te la pasas horas y horas en el gimnasio, sudando y acondicionando tu cuerpo. ¿Pero cómo te sientes? Si estás constantemente adolorido, rígido, incómodo y cansado, es posible que te estés sobrecargando y te lastimes a ti mismo.

Sobrecarga de ejercicio: por qué no debe sobreproteger

Demasiado ejercicio de alta intensidad puede dañar tu cuerpo, así que ten cuidado de no entrenar demasiado. Aquí hay algunas señales de advertencia que te indican si realmente podrías estar exagerando tus entrenamientos:

Dolor constante. Un poco de dolor después del ejercicio es normal y significa que presionaste tus músculos lo suficiente. Pero ese dolor debería pasar en uno o dos días. Si tus músculos están constantemente adoloridos y tus articulaciones te duelen, es probable que te estés esforzando demasiado.

Dificultad durante el entrenamiento. Si estás luchando para hacer ejercicios que alguna vez fueron fáciles, es hora de que te relajes en los entrenamientos.

Aumento de la frecuencia cardiaca. Tu ritmo cardíaco debería aumentar durante el ejercicio, pero si tu ritmo cardíaco aumenta incluso cuando no estás ejercitándote, eso es una preocupación. Las personas que entrenan demasiado también pueden notar que su ritmo cardíaco tarda más en volver a la normalidad después del ejercicio.

No poder dormir ni comer. Demasiado ejercicio puede hacerte perder el apetito y también dificultar el sueño, especialmente si haces ejercicio dos horas antes de acostarte a dormir.

Cambios en la menstruación. Las mujeres que se sobre entrenan pueden notar que sus períodos se vuelven irregulares o se detienen por completo.

Enfermarse. El ejercicio excesivo puede desgastar tu sistema inmune, por lo que puedes estar resfriado constantemente y tener otras infecciones. También puedes notar dolores de cabeza frecuentes.

Perder demasiado peso, falta de energía, depresión, dificultad para concentrarse y sentirte irritado son otras señales de que te estés sobrecargando.

Sobrecarga de ejercicio: ¿Sobreentrenamiento o técnica incorrecta?

Asegúrate de no confundir el sobreentrenamiento con los ejercicios incorrectos. Con frecuencia, vemos que algo salió mal en el entrenamiento que hacemos: un ejemplo de ello podría ser un tirón muscular.

Entonces, ¿cómo se puede distinguir entre los problemas causados por el sobreentrenamiento y el dolor por las técnicas de ejercicio incorrectas? Si siempre estás adolorido y tus músculos nunca se están recuperando y están muy apretados, te duelen las articulaciones y no puedes dormir por la noche, es probable que el sobreentrenamiento sea el culpable. 

Cuando trabajas duro, estás desgarrando tus fibras musculares. Debes hacer tiempo para la recuperación para evitar los efectos de la sobrecarga de ejercicio.

Sobrecarga de ejercicio: Toma un descanso

Si tiene estos síntomas, intenta lo siguiente:

Habla con un entrenador personal primero para ver si hay un problema. Haz que un entrenador observe tu rutina para que se asegure de que estás haciendo el ejercicio correctamente, en la forma adecuada.

Reduce tu rutina de ejercicios. Varía tu intensidad. Y asegúrate de estirarte, beber muchos líquidos y obtener una nutrición adecuada.

No ignores el dolor Si estás lesionado, busque atención médica y toma un descanso.

Toma un descanso de ejercicio. Si no sufriste una lesión, pero notas que son más difíciles para ti completar los entrenamientos, esto quiere decir que tu cuerpo probablemente necesite un descanso. Permite que tu cuerpo descanse tomando varios días o tal vez incluso unas cuantas semanas para recuperarte por completo. No perderás tu estado físico tomando un tiempo libre: tu cuerpo lo necesita.

Deja que tu cuerpo sane, luego de eso vuelve gradualmente a tu rutina de ejercicios. Lentamente trabaja en una rutina que sea menos extenuante; reemplaza los entrenamientos agresivos con los más moderados. Si eres un corredor, prueba trotar ligero en distancias más cortas. 

Si levanta pesas, reduce la cantidad de peso que levantas y la frecuencia de levantamiento. Trabaja con un entrenador para ayudar a determinar la cantidad correcta de ejercicio, para que no sufras los efectos del sobreentrenamiento nuevamente.

El ejercicio es necesario para una buena salud; solo asegúrate de no arriesgarte a sufrir enfermedades y lesiones.